27 junio 2008
Relato informal de la visita a Bassermann-Jordan
Era domingo al mediodía y salimos del avión, aterrizados en Baden-Württemberg cayendo un sol de justicia. La intención era dirigimos a Deidesheim, un bucólico pueblo situado en el Mittelhaartd, dónde allí nos esperaría Michael Wöhr para almorzar e iniciar la primera visita programada, Weingut Bassermann-Jordan.

Un poco de historia, que nunca va mal. Los Jordan llegaron desde Saboya durante el siglo XVIII al Palatinado. Fue Andreas Jordan quién conformó una de las mayores propiedades vinícolas de la época. Con su muerte, en 1848, la propiedad fue dividida en tres partes repartidas entre sus tres hijos, conformando la actual Bassermann-Jordan, que recaló a manos de Ludwig Andreas Jordan (1811-1883), la segunda es lo que actualmente conforma Reichsrat von Buhl que heredó Josefine, casada con Franz Peter Buhl y por último Dr.Deinhard, creada de la unión de Margarete Jordan y Georg Friedrich Deinhard. Generación tras generación la familia Bassermann-Jordan se convirtió en referente tanto enológico cómo político en la región llegando a ser L.A. Jordan representante del Parlamento de Frankfurt. Pero en el año 2002 el magnate de la publicidad deportiva y editorial Achim Niederberger decidió dar un nuevo impulso económico a la bodega y adquirió la propiedad, delegando en Ulrich Mell como director técnico y como gerente comercial en Gunther Hauck. Lo curioso es que el grupo Niederberger vuelve a ser propietario de las tres bodegas originales, aunque parece que de momento no se está pensando en la fusión de lo que otrora fuera la bodega que vio crecer Andreas Jordan. Eso sí, Bassermann-Jordan se está adaptando a marchas forzadas al turismo enológico, y dentro de sus instalaciones ya possee un restaurante, de nombre Freundstück y está restaurando lo que antaño era Der Ketschauer Hof (El tribunal de Ketschauer) para albergar un Relais & Château.

Y es allí precisamente dónde nos encontramos con Michael, dónde pudimos descansar y disfrutar de un magnífico almuerzo, junto a algunos vinos de la bodega como el Langenmorgen Riesling Spätlese Trocken 2001, Forster Ungeheuer Riesling Spätlese Trocken 1998 o Kirchenstück GG 2002. Vinos de placer sólo aterrizar, unidos a una buena comida con hortalizas de primera, junto a un ambiente deliciosamente relajado de domingo. ¿Qué más se puede pedir?

Durante el almuerzo se unió a nosotros Gunther Hauck, quién nos explicó el plan establecido. Primero, visita a los viñedos, sobretodo los Grosses Gewächs (Grand Cru) que posee la propiedad en Forst y Deisdeheim, luego visita a las galerías medievales excavadas bajo el pueblo, dónde la bodega tiene parte de las instalaciones técnicas, botellero y una colección privada de vinos viejos impresionante. El final de la visita sería una cata de los vinos del 2007. Pues para allí que nos fuimos.

Los primeros viñedos que visitamos fueron Jesuitengarten y Kirchenstück en Forst. Sorprende, aunque se lo había oido decir a unos cuantos, la cantidad de basalto que había en el suelo, aunque la proporción es aún mayor en Pechstein.


Trabajo con tratamiento ecológico en todo el viñedo (en esto los alemanes nos ganan de largo. Si queremos ser ecológicos, todo el pueblo tiene de ser ecológico). Utilización de señuelos con feromonas para los insectos, intento de mecanización del viñedo lo menos agresiva posible, y de abonos orgánicos, prescindiendo lo máximo posible de los productos de síntesis. Las hileras de vides están repartidas entre las diferentes bodegas, y se aprecia claramente cuales son de Bürklin-Wolf, de Von Buhl, etc. Parece que la floración aún no ha explotado. Allí Gunther nos ve con cara de sedientos y empieza a abrir sendas botellas del 2005 y 2003 de Kirchenstück, mostrando un carácter nítido de año maduro, cítricos de limas y piña, buenas acideses y carácter ligeramente amargoso en boca. De allí, para Hohenmorgen, en Deisdeheim, menos rico en basalto. Allí los GG 2006, 2004 y 2000 se mostraban más ligeros y con menor carácter.

Vuelta con la furgoneta por las viñas, sólo una pequeña parte de las 42 hectáreas que posee la bodega, mientras Gunther nos comentaba que el jueves anterior había habido una granizada que había afectado el viñedo del Mittelhaartd, pero no excesivamente a los GG de Forst. Lo que si que había pasado es parte de las galerías excavadas de la bodega se habían anegado, y para allí que nos fuimos a comprobarlo.

Bajo las instalaciones en Deidesheim se extiende una extensa red de galerías dónde se localiza el tesoro de la bodega compuesto de vinos de todas las añadas desde 1880, y algunas botellas más añejas, tanto botellas propias como de otras bodegas (incluso algún Rioja). Se respira historia, sin duda, con detalles estéticos que nos explican el largo recorrido histórico-enológico que tiene la región, destacando algunas ánforas de la época de la dominación romana. Delante de las botellas centenarias Gunther nos invitó a degustar alguna botella añeja y se decidió por un Riesling básico del 1900. Recién abierto el vino mostraba una visual no excesivamente parda, nariz de ahumados y tundra, destacando un aroma salino muy similar al Hanakatsuo (virutas de atún desecado) y una boca para nada plana, dejando las mismas sensaciones ahumadas por la retronasal. Un vino que se salía de todo parámetro analítico numérico, lleno de historia y emoción.

Tras el detallazo de Gunther, al trabajo que nos pusimos. Horizontal de algunos de los vinos del 2007, destacando el buen nivel de los básicos, reflejo de la magnífica añada que se nos viene encima. Interesantemente sabrosas las pruebas de tonel de Freundstück GG y Kirchenstück GG, y que esperaremos reconfirmar sus buenas sensaciones con el embotellado definitivo, que se presentará en febrero (ya sabéis dónde). Destacadamente primarios y frutales los Muskateller Auslese y Goldmuskateller Eiswein, y por último, densos y untuosos los Riesling Leinhöhle BA y Reiterpfad TBA, aunque duele reconocer que están en unos parámetros de lógico exceso de untuosidad y dulzor que dificultan algo su cata. Les pediremos muestras para recatar en unos años.

Finalizada la cata nos despedimos de Gunther, con la botella de 1900 bajo el brazo, para buscar refugio en las instalaciones de Burklin-Wolf, dónde nos esperaba Annette, pero eso es harina de otro costal.

Anexo fotográfico: Weingut Geheimer Rat Dr. von Bassermann-Jordan

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Escrito por Víctor Franco a las 12:13 | Enlace | Comentarios: 2
20 junio 2008
Viaje veraniego al Palatinado, con breve estancia en el Hesse Renano
Tres días, cinco bodegas. Nunca un viaje tan breve estuvo tan bien aprovechado, gracias al buen hacer del importador Fritz Michael Wöhr (Vins Alemanys) y su mano derecha barcelonesa, Vinialia.com.

Salidos desde Girona dirección al aeropuerto de Karlsruhe-Baden, fueron tres días para romper tópicos y para certificar realidades. El Palatinado, sobretodo en su parte central, el Mittelhaardt (los macizos montañosos y boscosos de Haardt, continuidad de los Vosgos franceses, son el accidente geográfico que realmente influye en las mejores viñas de la región) es un verdadero jardín botánico, donde predomina un clima suave y benigno (nosotros tuvimos temperaturas entorno a los 28ºC, mientras en Getxo sacaban la canoa a pasear), y se dan las condiciones ideales, tanto por composición geológica como climatológica para elaborar magníficos Rieslings en su versión más seca. También dulces botrytizados, aunque el clima en los últimos años se está encargando de reducir cada vez más la acción de la podredumbre noble sobre la fruta (no así en la vendimia 2007, que lleva unos parámetros analíticos de elevadísima calidad, con niveles de acidez y azúcares que se salen).


Teniendo como base de operaciones las antiguas instalaciones de Dr. Bürklin-Wolf en Wachenheim, que muy gentilmente nos cedió la bodega, tuvimos la oportunidad de realizar verticales de algunos de los vinos en los mismos viñedos garcias a Gunther Hauck (Weingut Bassermann-Jordan), dar un salto al Rheinhessen para comer con la familia Wittmann, pasear por Idig con Steffen Christmann (Weingut Christmann) oliendo en el ambiente la rúcula salvaje que nace en el mismo viñedo, mientras una tormenta está a punto de caer sobre nosotros o asistir a una lección magistral de geología y viticultura junto a Hansjörg Rebholz (Weingut Ökonomierat Rebholz) en pleno Kastanienbusch. Come de plato aparte el trato que nos han dado las buenas gentes de Bürklin-Wolf, que ha rozado lo excelso (y eso que las demás bodegas se han portado de manera sublime con nosotros). Desde Bettina Bürklin, propietaria e impulsora del cambio que sufrió en los noventa la bodega, pasando por la afable Annette Siegrist (Manager Export), el divertido y extrovertido Tom Benns y el resto del equipo técnico de la bodega, que no han hecho sentr como en casa y a la vez, nos han trasmitido lo apasionante que puede llegar a ser la cultura del vino.

En próximos artículos intentaré dar más detalles sobre la visita, pero de momento os dejo con unos cuantos álbumes fotográficos:

Weingut Geheimer Rat Dr. von Bassermann-Jordan

Weingut Wittmann

Weingut Christmann

Weingut Bürklin-Wolf

Weingut Ökonomierat Rebholz

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Escrito por Víctor Franco a las 10:22 | Enlace | Comentarios: 6
15 junio 2008
Apunte de novedades técnicas

Poco me gusta hablar del funcionamiento interno del blog, pero puesto que se han dado diversas variaciones técnicas, me veo obligado a informar a los amigos que suele circular por aquí de unas cuantas novedades:

La primera, una buena, en teoría. He registrado el dominio www.polakia.com y he redireccionado el blog que sigue hospedado en blogger, por lo que aunque sigáis cliqueando en www.polakia.blogspot.com os dirigirá al actual dominio, más simple y rápido. Es un paso hacia delante que creía necesario. Eso sí, si observarais algún tipo de incidencia, agradecería que me avisarais con un mensaje al nuevo email del blog: polakia(arroba)polakia.com.

La segunda, neutra. El limbo de PoLaKia se va a quedar en stand-by, ya que he iniciado el uso de una cuenta Flickr, que me permite tener un sistema de almacenaje público más interesante para el soporte fotográfico. Cómo existen diversos enlaces en el blog que dirigen hacia el Limbo, prefiero mantenerlo, aunque seguramente acabaré por eliminarlo.

Y la tercera, y más dolorosa para mí, la sección en catalán de PoLaKia desaparecerá. ViLaKia nació con la idea de ser una pequeña aportación al universo “blocaire”, pero la falta de tiempo y la limitada capacidad narrativa en mi lengua materna me han hecho desistir de este bonito intento. Y lo siento en el alma.

Bueno, espero que este sea la última vez que tenga de introducir un mensaje de este tipo.

Recibid un fuerte abrazo.

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Escrito por Víctor Franco a las 16:43 | Enlace | Comentarios: 9
06 junio 2008
Château de Beaucastel por Jean-Pierre Perrin

La semana pasada los muy apasionados wagnerianos que existen en nuestro país tuvieron una cita obligatoria en el Liceu de Barcelona dónde tuvo lugar dos representaciones en versión concierto de “Die Walküre” (La Walkyria) con un impresionante reparto, culminado por Plácido Domingo, en la que fuera posiblemente una de las últimas representaciones del veterano tenor en el coliseo barcelonés. Era tal la expectativa que Jean-Pierre Perrin (Château de Beaucastel) y René Rougier (Château Simon), ambos apasionados seguidores del compositor alemán, no dudaron en aprovechar la ocasión para desplazarse hasta la ciudad condal y disfrutar del recital. Y ya que teníamos la presencia de Jean-Pierre Perrin por la ciudad su importador local organizó una serie de catas dónde pude disfrutar de una magnífica lista de vinos de los que producen los Perrin en el sur del Ródano. Bodega familiar, llevada por la 4ª generación (aunque la 5ª sube muy fuerte), compuesta por los dos hermanos Perrin, François y Jean-Pierre.

Cuatro breves sobre la bodega y su filosofía, que situada entre Orange y Avignon, forma una de las más históricas explotaciones vinícolas de Châteauneuf-du-Pape, con una extensión de 140 hectáreas, de las que 70 son de viñedos con derecho a ser Châteauneuf-du-Pape AOC y 30 son Côtes du Rhône (utilizadas para su marca Coudoulet). Aparte, bajo la marca Perrin et Fils, elabora vinos procedentes de diversos pueblos del Ródano (Gigondas, Vinsobres, Vacqueyras) siguiendo todos sus viñedos la viticultura biológica.

Jean-Pierre nos explicó que la base para elaborar un gran vino se encuentra en el binomio entre geología (dónde actualmente se encuentran los viñedos circulaba durante el paleolítico el Ródano, depositando su actual geología de suelos) y ampeología, y es que Beaucastel es prácticamente la única que utiliza las 13 variedades que se permiten dentro de la AOC, la primera que se creó como concepto cualitativo con criterios histórico-sociales. El elemento que completa la ecuación para entender el terroir es la familia (el componente humano). Así que simplificando, para Jean-Pierre la transmisión del terroir en sus vinos se consigue con la ecuación planta + suelo + hombre. Y para demostrarlo nos dieron a probar:

Châteauneuf-du-Pape Blanc 2004 de Château de Beaucastel:

De 7 hectáreas de viñas con edades entorno a los 10 y los 40 años, compuesto por un 80% Roussanne, 15% Grenache blanc y el resto con variedades menos conocidas, plantadas en los típicos suelos dónde predominan los “cailloux roulés”. El 30% se fermenta en barrica, y el resto en cubas de acero inoxidable termoreguladas. La crianza, en barricas de roble, emplea una tercera parte de madera nueva dura entorno a los 8 meses.

En cata muestra un intenso dorado, limpio y brillante, con una nariz plenamente madura, donde predominan los aromas florales de acacia, buena carga frutal y los amielados campando a sus anchas, con una alta intensidad. En boca es seco, denso y de textura untuosa, mostrándose algo glicérico, mostrando un carácter joven y abierto, ya que parece estar en una buena fase de consumo. Por la retronasal explotan los anisados, prolongando el final bastantes segundos. Un gran blanco.

Châteauneuf-du-Pape Blanc Roussanne V.V. 2005 de Château de Beaucastel:

3 hectáreas de viñas viejas de Roussanne, plantadas hace 75 años por el abuelo de Jean-Pierre, vinificadas fermentado la mitad en barrica y el resto en cuba de acero inoxidable, la misma proporción para la crianza entre barricas y cubas, durante 8 meses.

Algo más intenso en visual, lo probé de tres botellas diferentes durante tres actos y se mostró como lo que se le presupone, el mejor vino blanco seco del sur de Francia. Intensidad nasal extraordinaria, tanto por carácter maduro y equilibrado, como por profundidad, una carretilla de flores de acacia, seguidas de fruta amarilla de hueso, anís estrellado, ligueros perfiles de turba y algo de frutos secos, aromatizados por mieles fragantes. En boca muestra una estructura envidiable, con una densidad untuosa, y un paso de paladar poderoso, pero sin pesadez y sí mucha frescura. Caudalías y caudalías de flores de acacias y mieles para el recuerdo.

Côtes du Rhône reserve 2006 de Perrin & Fils:

Viñedos en Grand Prébois (40 hectáreas) y Vinsobres (45 hectáreas), que forman una mezcla de 60% Grenache, 20% Syrah y 20% Mourvèdre, vinificadas en cubas de Inox termoreguladas de 150 hectolitros, criando en toneles (25%) durante un año.

En cata se muestra muy jovial, con recuerdos a maceración carbónica, con esos aromas de palote de frambuesa, nada artificioso, dejando una tanicidad correcta en boca. Un tinto correcto para quienes buscan la mejor relación calidad-precio.

Gigondas La Gille 2005 de Perrin & Fils:

10,5 hectáreas supervisadas por el equipo de Beaucastel cerca del Ouvèze, afluente del Ródano. 80% Grenache y 20% Syrah componen sus mezcla que se crían durante un año, 70% en fudres y 30% en barricas de segundo vino.

Visual no excesivamente opaca, con una nariz de frutos rojos confitados, aunque se perciben aromas metálicos algo desequilibrantes. En boca se muestra con una textura granulada bastante agradable. Un tinto sin demasiada historia.

Côtes du Rhône Village Vinsobres Les Cornuds 2005 de Perrin & Fils:

45 hectáreas en Vinsobres, comuna situada en el extremo norte del Ródano Sud, dónde hay una mayor proporción de Syrah, aportando la mitad de Garnacha, entre olivares, despalillación total. La maceración de la Syrah se realiza en cubas troncónicas dónde se realizan bazuqueos y remontados, e inoxidable para la Garnacha). Unidas después de la fermentación maloláctica se cría durante 6 meses, 80% en cubas de Inox y el 20% en barricas de segundo año, sobretodo para la Syrah.

No excesivamente subido en visual, en nariz denota su mayor proporción de la Syrah, predominando la fruta negra, la mora, los aromas de sotobosque y herbáceos de Garriga. Una nariz muy compleja. En boca se muestra deliciosamente satinado, con un cuerpo medio y una acidez comedida. Seguramente la mejor relación calidad precio de la cata.

Vacqueyras Les Christins 2006 de Perrin & Fils:

11 hectáreas de viñas viejas supervisadas por el equipo de Beaucastel, situadas en la comuna de Sarrians. 75% Grenache y 25% Syrah que son fermentadas durante un mes en cubas de 50 hectolitros.

Sus señas de identidad son la concentración e intensidad, con un carácter maduro, predominando aromas de regaliz y tierra mojada. En boca se muestra armónico e intenso

Coudolet Rouge Côtes du Rhône 2005 de Château de Beaucastel:

30% de Garnacha, 30% de Mataró, 20% de Syrah y 20% Cinsault componen su coupaje, variedades vendimiadas manualmente, siguiendo un curioso método de calentamiento de los granos enteros a 80°C, enfriándolos a 20 °C (una pequeña pausterización-flash). La maceración se realiza en cubas de hormigón durante 12 días. Vinifican por separado las variedades y finalizada la maloláctica, se unifican para realizar la crianza durante 6 meses en barricas de roble, embotellado después de una clarificación.

Tanto en visual como en su nariz se muestra una intensidad algo más apagada que el vino anterior, dejando sensaciones más delicadas, unificando la fruta negra con trazas vegetales y un buen punto terciario. En boca nos muestra una tanicidad satinada muy agradable, definiéndose como delicadamente concentrado. Otro buen trabajo.

Châteauneuf-du-Pape Rouge 2004 de Château de Beaucastel:

70 hectáreas en Châteauneuf-du-Pape, entre Orange y Avignon, que crean un ensamblaje compuesto por 30% Mourvèdre, 30% Grenache, 5% Syrah, 10% Counoise, 5% Cinsault y el restante 20% lo componen las Vaccarèse, Terret noir, Muscardin, Clairette, Picpoul, Picardan, Bourboulenc, Roussanne. Vinificación, similar a la del Coudolet, criando en foudres de roble (40 hectolitros) durante un año.

Concentración e intensidad bien puestas son sus señas, con una presencia visual no excesivamente subida. Su complejidad aún está en un estadio bastante primario, con ligeros toques animales. Jean-Pierre comenta que el Beaucastel Rouge en juventud es frutal y con los años se transforma en expresión de tierra. Con la primera parte de su exposición estoy bastante de acuerdo, con la segunda, espero estarlo. Un buen Châteauneuf-du-Pape.

Châteauneuf-du-Pape Hommage a Jacques Perrin 1995 de Château de Beaucastel:

Una mezcla de 60% Mourvèdre, 20% Grenache, 10% Syrah y 10% Counoise, criando en foudre y embotellado sin filtrado, se trata de una cuvée limitadísima sólo elaborada en las mejores añadas en homenaje a Jacques Perrin, padre de François y Jean-Pierre.

Visual de evolución, con un otoñal coloración borgoñona, de capa baja y ligera presencia de posos en suspensión. En nariz, ¡uf!, deliciosamente floral, con la fruta roja en segundo plano y un carrusel de elegantes aromas terciarios, definibles entre cueros, ligeros toques animales y tierra seca. ¡Qué evocación! En boca es satinadamente amargo, de estructura definida y prolongada profundidad, tanto en retro como en paladar. Un tinto de meditación, con un carácter de elegancia y profundidad.

Châteauneuf-du-Pape Hommage a Jacques Perrin 1999 de Château de Beaucastel:

Composición y vinificación similar al 1995.

Es la antítesis al Hommage a Jacques Perrin 1995, con una visual mucho más opaca. En nariz, el primer impacto es de concentración frutal negra, dando paso a las violetas, la pimienta negra y el humo. Alta intensidad, para una gran nariz, aunque la botella le hará ganar en matices. En boca se presenta concentradamente equilibrado, con una textura media y un carácter ligeramente amargo. Su paso es poderoso, pero equilibrado por la acidez. Un vino que responde a su añada.

Finalizada la cata Jean-Pierre nos explicó que la añada 2007 viene muy grande, a niveles de la histórica 1947, y que por suerte, la situación inflacionista que están viviendo algunas regiones históricas no se está viendo tan reflejada en Châteauneuf-du-Pape, con sus lógicas excepciones. Preguntado por el tema del problema de afectación por Brett en alguna de las bodegas de la región, incluida la suya, nos comentó que pese a ser cierto el carácter poco aséptico de alguno de los mejores productores, como Henri Bonneau o Château Rayas, sus instalaciones, al tener de producir tal cantidad de vino debían ser lo más limpias posible. Sin embargo Jean-Pierre, de carácter afable y abierto, no le dolieron prendas en reconocer que seguramente el más grande Châteauneuf-du-Pape que haya probado hasta la fecha sea un 1989 de Henri Bonneau. Un gran tipo, sin duda, acorde a la fama de la bodega.

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Escrito por Víctor Franco a las 13:55 | Enlace | Comentarios: 3