Mostrando entradas con la etiqueta Saumur. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Saumur. Mostrar todas las entradas

Saumur Blanc Brézé 1999 de Clos Rougeard

Los hermanos Foucault, conocidos por sus tintos a base de Cabernet Franc, son los encargados de interpretar esta Chenín Blanc de una forma un tanto diferente; pero antes de hablar de Brézé una breve introducción al domaine y su filosofía. Ante la disyuntiva del vino como proceso industrial o creación artesanal, Bernard ("Nady") y Jean-Louis ("Charly") Foucault se sitúan claramente en la línea artesana de producción, ya que consideran que es el vehículo apropiado para lograr la expresión del terroir que transmiten cada uno de sus vinos. Por ello intentan contener la producción, con un exhaustivo control de rendimientos y no superar las 20000 botellas por añada.

Localizada en la comuna de Chacé, la pequeña bodega posee 10 hectáreas, mayoritariamente jaspeadas por la Cabernet, de dónde salen vinos con derecho a la apelación geográfica Saumur-Champigny (Loira), con una pequeña parcela de una hectárea de Chenín, en Brézé. Laderas de ligeras pendientes de suelos ricamente nutridos por los substratos calcáreos conforman uno de los pagos más interesantes de Loira, con orientación sur y gran drenaje, son cultivadas de forma orgánica desde hace treinta años.

Su filosofía se acerca al modelo borgoñón de crus, vinificando cada uno de sus pagos de forma individual. Clos Rougeard básico, Poyeux y Clos du Bourg dan nombre a sus tintos y Bréze al blanco. Cuando las condiciones de la añada lo permiten, como en 1997, elaboran un delicioso vino dulce, con derecho a la AOC “Coteaux de Saumur”, presentando entorno a los 200 gramos de azúcar residual, deliciosamente equilibrada por la acidez. Los Foucault son partidarios de un proceso de crianza mediante el uso de barricas de roble procedentes de Allier, particularmente del bosque de Tronçais, tanto para sus tintos, como para su Brézé blanc, lo que le confiere un carácter propio, ya que no sé suele estilar mucho la vinificación de la Chenín con el paso por la madera, pero estamos ante una deliciosa excepción.

A describir se ha dicho. Visual muy subida, de precioso dorado, que sujiere abstenerse a aquellos que crean que un blanco no puede presentar frescura por el sólo hecho que no se describa con tonos pajizos o alimonados. En nariz, tras unos años de guarda, parece mantener ese carácter camaleónico que siempre me maravilla, con constantes variaciones según transcurre el tiempo de aireación (muy recomendable jarrear, aunque dejando la botella abierta durante un prolongado espacio de tiempo, observareis la evolución). Inicialmente se percibe los aromas de la crianza, con el grano de trigo y ligeros aromas de heno seco asomándose, que dan paso a una mineralidad caliza armoniosa. Tras unas trazas de citronela y pipas de girasol, se presenta fresca la fruta, tanto en forma de albaricoque como de pera, dejando un final ligeramente anisado. Nariz de gran intensidad, nítida y evolutiva, con muy buena complejidad. En boca se sigue mostrando fresco, con densidad, pero con esa acidez que siempre me gusta describir como edificante. Prolongado en el final, se trata de un Saumur Blanc de gran carácter, propio y diferente, 93 PF.

¿Dónde encontrarlo? Mis botellas del 1999 salieron de Lavinia, por 24 euros, pero dudo que aún les queden, por lo que si queréis encontrar botellas de este productor escribid a AlmaVinosÚnicos, que son sus importadores en España.