
Hace unos meses salto al ruedo mediático la reedición del juicio de París de 1976, sobre la confrontación entre vinos tintos de Burdeos y California, y del que nos informó el amigo Pisto
en uno de sus posts. Particularmente no suelo darle más importancia de la que tiene a este tipo de acontecimientos, pero lo que si generó en mi fue un cierto interés de probar los vinos de
Ridge Vineyards.
Esta bodega, creada en 1885 por el doctor Osea Perrone, cambió definitivamente de rumbo con la incorporación en el año 1969 de Paul Draper, que implantó
una filosofía (nunca mejor dicho) de vinificación bordelesa e implementando la menor intervención posible en el proceso. Para mayor y mejor información sobre la bodega os recomiendo la lectura del interesante y
completo reporte de Eduardo García, de bodegas Mauro, quién estuvo trabajando una temporada en la bodega californiana.
De las 33 parcelas de viñedos de que conforman los tres pagos de Monte Bello, en las montañas de Santa Cruz, se trabajan por separado, vendimiadas, fermentadas y criadas individualmente. Las mejores partidas se dedican a producir uno de los más afamados Cabernets de California, el Monte Bello y con el resto se produce este vino. Con la filosofía de la bodega, pese a tratarse de vinos altamente participados por Cabernet Sauvignon (en 1997 fue del 75%), el blend se completa con un porcentaje de Merlot y Cabernet Franc, y a partir de 1998 se eleva la proporción de Petit Verdot que participa en la mezcla final. La crianza se efectúa en barricas de roble americano, con un alto porcentaje de uso de roble de segundo año, y también nuevo, durante más de 16 meses. El embotellado se realizó en Agosto de 1999.
En cata muestra una visual de color picota oscura con liguero ribete anaranjado, buena viscosidad en el movimiento. Inicialmente, se presenta aromáticamente muy balsámico, con algunas notas de lácteos, pero el aire le permite abrirse, dejando aromas muy equilibrados y de gran intensidad, con aromas de licor de grosella, madera de cedro y una dulce sensación de cacao, con un final agradablemente ahumado. En boca muestra una muy buena tonicidad, de textura sedosa, bastante pulido. Un paso corpulento, pero sin dejar pesadez, gracias sobretodo a una muy buena acidez. Postgusto de ciruelas negras y tabaco, de prolongada persistencia. Un Cabernet Sauvignon muy bien trabajado, se puede comprar en tienda entorno los 35-40 euros. 92 PF.
Paco Berciano trae a España algunos de los vinos de Ridge, tanto de la bodega de Santa Cruz Mountain, como de los Zinfadeles de Lytton Springs, pero también se pueden encontrar algunas referencias en Lavinia y Vilaviniteca.