La bodega creada en 1986 difiere un tanto del modelo neozelandés de industria vinícola. En el viñedo se emplea viticultura sensata, de matiz biodinámico, altas densidades de plantación y falta de irrigación, bajos rendimientos y la influencia de un clima muy benigno. Según Jamie Goode, en Waipara gestionan 10 hectáreas de viñedo de la vecina familia Hull, dónde hay Pinot y Riesling, que se unen a las 6 hectáreas de Pinot en las colinas de Omihi. A parte tienen 10 hectáreas en Rakaia, dónde en el viñedo Petrie, aparte de Pinot, tienen Chardonnay.
En las buenas añadas se selecciona las mejores partidas de Pinot Noir procedentes de las colinas de Omihi, criándolas en barricas de roble durante unos 15 meses, embotellado sin filtrar y mostrando este vino de visual viva y brillante, con un ligero ribete de evolución, pero de precioso rojo borgoñón. Su nariz se muestra nítida, limpia y directa, de marcado carácter frutal, pero no precisamente artificioso, con las frutas rojas campando a sus anchas. Con la aireación se va percibiendo un conjunto bien compactado, con un punto de madurez óptimo, que hace al menos profano preguntarse por los 14% de alcohol que marca la etiqueta y percatarse que se punto de alcohol sólo se percibe de manera refrescante. En boca es dónde denota su origen, más goloso y fresco de lo que cabría esperar, pero perfectamente ajustado tanto por acidez cómo por textura. Placenteramente largo, perfecto para los que buscan un estadio superior a un monovarietal de Pinot Noir, 92 PF. Tomado en Monvínic por 50 euros.
2 comentaris: