Pero dejemos de hablar de la crítica y centrémonos en lo verdaderamente importante, el vino. Laurel es la segunda cuvée de la bodega y procede de las mismas viñas de las que procede la fruta del Clos Erasmus. Plantas relativamente jóvenes (no más de 18 años), que conforman las
Se trata de un ensamblaje formado por las barricas desestimadas para su hermano mayor y de las parcelas de cepas más jóvenes. Su vinificación, se realiza en la antigua bodega de Álvaro Palacios en Gratallops, dónde se trasladó la producción a partir del año 2000. Crianza en barricas de roble francés de primer y segundo año, durante un periodo de
En cata presenta esa fuerza visual, con un cubierto rojo picota, de capa altísima y con una lágrima lenta y densa. Es curioso, tras acercártelo a la nariz, viene a la mente ese famoso eslogan de la potencia sin control no sirve de nada, y aquí muestra helvética precisión, reflejada en una potente y concentrada fruta negra, pero equilibrada a la vez, con los torrefactos bien medidos, ligeros mentolados y con un fondo pizarroso-férrico muy hermoso. En boca muestra esa juventud tánica aún por ajustar, secante y astringente, pero con una textura densa, pero no pesada. Estructura y cuerpo, que no es poco. Retronasal dónde se percibe la fruta en un punto de maduración en el límite. Agradable final, 91 PF. Actualmente recomiendo un buen jarreado, para que se abra, sobretodo en nariz.
Sinceramente, se trata de un muy interesante tinto, que parece mostrar un precio ajustado, si lo comparamos con el resto del panorama de la comarca (aproximadamente 18-20 euros en tienda). La cosa empieza a patinar si la comparación se realiza con sus vecinos del Languedoc, pero eso ya es harina de otro costal. Compré mi botella en el Celler Can Dani, pero me consta que Quim Vila también tiene botellas.