Echézeaux Grand Cru 2002 de Domaine Forey Pere et Fils

Me fascina la parcelación borgoñona, máxima expresión del minifundismo vinícola de la Côte d'Or, capaz de segmentar un pago cómo el Grand Cru Echézeaux, en el pueblo de Flagey-Echézeaux, cuya extensión no pasa de las 36,2583 hectáreas, y repartirlas entre 95 propietarios, ¡toma ya!

Los nombres cómo Les Treux (4,895 ha.), Clos Saint-Denis (1,8025 ha.), Les Cruots ou vignes Blanches (3,2895 ha.), Les Loachausses (2,4855 ha.), Echézeaux du Dessus (3,553 ha.), Les Rouges du bas (3,9955 ha.), Les Beaux Monts Bas (1,269 ha.), Les Champs Traversins (3,5855 ha.), Les Pulaillères (5,212 ha.), En Orveaux (5,0429 ha.) y Les Quartiers de Nuits (1,1279 ha.) responden a las diferentes parcelas que segmentan este Grand Cru.

Precisamente de tres de esas parcelas, 630 m2 de Clos Saint-Denis, 1460 m2 de Les Treux y 820 m2 de Les Quartiers de Nuits, Régis Forey elabora este Echézeaux. El que fuera otrora el encargado de la viticultura del Domaine du Comte Liger-Belair, trabaja 8 hectáreas de Pinot Noir, tanto en propiedad cómo en alquiler (en fermage), produciendo una buena cartera de vinos de las comunas de Nuits, Vosne y Morey.

Su receta en la vinificación es sencilla. Despalillado parcial, una corta maceración en frío, largas fermentaciones de hasta cuatro semanas y crianza entorno a los 18 meses en barricas nuevas para este Grand Cru.

Y Equilibrio es lo que cabría esperar en este vino, de elegancia y puño de hierro con guante de seda, para una textura y estructura envidiable. Aromática hedonista y limpieza de matices para más señas. Un Grand Cru que en su día costó unos 55 euros y cuyo punto de madurez está aún por llegar, pero que se encuentra en un fantástico estado de consumo. En Barcelona podréis encontrar los vinos de Régis Forey en La Part del Àngels y en la red en Coalla Gourmet.

*Nota: Una herramienta gratuita muy útil, la cual he usado para realizar el mapa del catastro de Echézeaux. Se trata de la página vinotopia, que permite insertar en el Google Earth tanto los mapas gráficos de algunas de las más interesantes A.O.C.s de la Côte de Nuits y Chablis, cómo los mapas catastrales de Vosne-Romanée y Flagey-Echézeaux.

Antonino Izquierdo Vendimia Seleccionada 2006

Hay veces que a uno no deja de sorprenderle cómo una etiqueta, un a priori, una información, pueden condicionar lo que la verdad de la copa esconde.

Precisamente estas fiestas un familiar me regaló una botella de este Ribera del Duero, del cual no había oído hablar y he de reconocer que la poca información que había podido encontrar en la red sobre el mismo presagiaba que iba a tratarse de un vino al que no le acabaría de encontrar la gracia, ya que las características de este Ribera, elaborado a base de la fruta procedente de unos viñedos situados en Aranda del Duero, de unos 30 años de edad, de producción escasa y altas puntuaciones de la crítica internacional, parecían colocarlo en la línea de esos vinos hiperfashion que tan poco atraen mis compras y que suelen poblar la mayoría de las estanterías de las vinotecas patrias.

Pero hete aquí que tras abrir la botella, mayoritariamente Tempranillo y algo de Cabernet Sauvignon, mi percepción cambió, finiquitándola en un santiamén. Y es que en cata se mostró con una visual de color morado picota, presentando con un ligero ribete rojizo. Su capa delataba una no excesiva extracción cromática, sin sedimentos en primer plano, limpio y con brillo. Su intensidad aromática dejaba en primer plano una nariz de carácter claramente especiado, agradable, repuntado por el destello de la frescura etílica. Fruta negra madura y grosellas ácidas como fuente de frutalidad, pero con ese carácter atlántico mostrándose cómo un vino bastante equilibrado, que ganaba en profundidad por el buen trabajo con la crianza. En boca se mostró y se expresó con un atinado pulso, buen volumen, de tanino pulido, acompañado de una buena intensidad gustativa, definido entre lo amargo y lo ácido. Su persistencia seguramente sea su punto más débil, pero comportándose cómo lo que cabría esperar de un magnífico Ribera del Duero, cuya escasa producción y buena factura provocan que se sitúe en un precio elevado, en torno a los 44 euros. Sí os interesa, se puede comprar en la red mediante Vinissimus.

Un deseo para el 2010, no tener ideas preconcebidas…

Os dejo con una interesante iniciativa a favor de las gentes de Haití, que tanto nos necesitan, a través de una subasta solidaria de vinos.